Eliminación del taxímetro: incierto, inconsulto y en beneficio de Uber: Mateo Hoyos Lopez

Mateo Hoyos

El aprovechamiento de los avances científicos y de la tecnología es indispensable para mejorar la calidad de vida de la humanidad. Sin embargo, en Colombia con la forma actual de funcionamiento de Uber y ahora con la eliminación del taxímetro en Bogotá, los “mismos con las mismas” nos han engañado que se trata simplemente de la llegada inevitable de la tecnología a nuestras vidas. Una vez más, con la eliminación improvisada e inconsulta del taxímetro, Peñalosa se pone de lado de Uber, ilegal a todas a luces a pesar de lo que dice el Ministro Luna, y contribuye a agudizar los problemas de servicio de transporte público individual.

El uso de la tecnología por parte del gremio amarillo ya viene ocurriendo. Aplicaciones como Tappsi y Easy Taxi son de amplio uso por usuarios y conductores de taxis. Con estas aplicaciones se ha logrado generar incentivos para mejorar la calidad del servicio del taxismo, tanto que hoy ya es frecuente escuchar de parte de los conductores, al finalizar una carrera, la frase “le recomiendo la calificación del servicio”. Obviamente el cambio del comportamiento no solo tiene que ver con esta frase, sino que también ha llevado a que los conductores se comporten mejor para obtener mejores calificaciones y con eso garantizar más servicios de parte de la aplicación. Esta situación es un buen ejemplo de cómo la tecnología contribuye a mejorar la calidad de vida.

La eliminación del taxímetro, como viene adelantándose, va en contravía de mejorar la calidad de vida. El móvil de esta decisión distrital es evitar que el gremio manipule las tarifas y que la aplicación, en teoría imposible de vulnerar, calcule los precios de los viajes. En primer lugar, el cambio de taxímetro a aplicativo no garantiza la que deje de haber trampas. Ya son varios países en los que se ha denunciado que Uber muestra una tarifa distinta a usuarios y a conductores, apropiándose tramposamente de la diferencia (http://bit.ly/2pbX0VC). Como en este caso, la garantía de que no haya trampa en el cálculo de las tarifas recaerá en el control que la Secretaría de Movilidad haga. Sin embargo, olvidan Bocarejo y Peñalosa que el Distrito ha brillado por su ausencia en el control a los talleres de taxímetros que debería hacerse de forma recurrente. En esta materia, que es como hoy se pueden controlar las tarifas, no se ha hecho absolutamente nada.

En segundo lugar, la decisión de eliminar los taxímetros ha sido inconsulta y sumamente improvisada. El gremio no fue consultado de forma amplia y democrática. Una medida de este estilo debe contar con la participación de quienes la van a ejecutar, o de otro modo nace condenada al fracaso. Es inaceptable que ahora las aplicaciones dependan de las empresas de taxis, con lo que se prevé la desaparición de aplicaciones como Tappsi. De igual forma, no se ha explicado por qué el valor mensual de administración que cada taxista debería pagar a la empresa queda en 64 mil pesos, mucho más alto que el valor estimado de rentabilidad del negocio. Asimismo, el decreto expedido por Movilidad declaró que las condiciones técnicas del celular del conductor y de la tableta que cada taxi deberá tener para el usuario serían determinadas en la reglamentación. Sin embargo, este mismo decreto hizo los cálculos de las tarifas con valores hipotéticos del celular y la tableta, sin cotizaciones que los sustentara. ¿Qué explica el valor mensual de administración? ¿Qué pasa si las tabletas y el celular son más costosos que lo estimado en la tarifa?

Finalmente, esta medida, en las condiciones actuales, es un claro beneficio para Uber. En la práctica lo que hace es aumentar la tarifa del servicio de taxis, haciendo este servicio menos atractivo para usuarios y haciendo a su vez más atractivo el servicio de la plataforma ilegal. Los cambios que se pretendan adelantar para mejorar el servicio de taxis deben realizarse solo después de haber acabado la ilegalidad. Y en este frente, Peñalosa y Bocarejo no han hecho nada.

Mientras no se consulte al gremio, no se resuelvan las enormes dudas alrededor del cambio, y se ataque de forma seria la ilegalidad de Uber –es decir, se bloquee la aplicación- Peñalosa y Bocarejo deben echar para atrás la eliminación del taxímetro. No hacerlo solo generara más caos en el servicio público de transporte individual y los afectados seremos nosotros, los ciudadanos.

Pin It

Add comment


Security code
Refresh

BeckRTV.com