No a la militarización ni represión de la protesta social

Fabio AriasEn el paro 28A, el gobierno ha estigmatizado a convocantes y manifestantes, y ha acudido al uso desmedido de la fuerza y la militarización de las ciudades Las continuas y contundentes manifestaciones a lo largo y ancho del país expresan la indignación contra el mal gobierno de Duque, la reforma tributaria, el proyecto de ley 010 de salud, a lo que se suma también el rechazo a la militarización ordenada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez y llevada a cabo por el gobierno, con saldos de muertes, heridos y detenidos, que pone en serio riesgo la institucionalidad del país, pues se olfatea la tendencia de declarar un estado de conmoción interior.

Los salarios y beneficios de los congresistas y su número deben reducirse a la mitad o revocamos y reformamos el congreso

Pablo Bustos Con la reducción del salario y demás beneficios de los 280 congresistas el país se ahorraría cerca de $150 mil millones al año. Los salarios e ingresos directos de los parlamentarios son del orden de los $33.4 millones de pesos – más de 34 salarios mínimos mensuales vigentes-, que constituye uno de los más elevados del mundo, nótese además que su incremento anual ha sido superior al del salario mínimo –el último incremento retroactivo fue de $1 millón 100 mil pesos-. Como si fuera poco, tienen derecho hasta diez asesores y asistentes cuyo costo de $50 millones mensuales- que representan un valor superior al ingreso directo delos congresistas, los cuales o bien no laboran o en la práctica reciben parte de su sueldo y el resto se lo entregan a los parlamentarios “por debajo de cuerda”, o de formas más sofisticadas unos parlamentarios les nombran a los familiares y ahijados políticos de otros y viceversa, para evitarse el conflicto de intereses, y en no pocos casos se destinan no a asistir al parlamentario sino a realizar proselitismo abierto incluso en las sedes políticas pese a estar prohibido por ley.

El problema de Colombia no es una reforma tributaria, la cuestión es estructural

william millan Desde antes de la época del gobierno de Belisario Betancur, recién iniciados los años ochenta, se vienen implementando reformas de carácter tributario, siempre, antes de la implementación de estas, se hablaba de la existencia de un déficit fiscal que era necesario tapar, lo cierto es que ese hueco hasta el presente no se ha cubierto, sino que por el contrario ha venido aumentando con el tiempo, situación que plantea varias preguntas, entre ellas la de ¿qué ha pasado con los recursos que el Estado ha conseguido por la vía de mayores recaudos, ahorro en gastos, recorte estatal y de subsidios? La respuesta es la misma, no sabemos, tocará averiguarle a Vargas, como sostenían nuestros antepasados.

Una propuesta sensata

Amylkar D. Acosta M Como en la fábula La ardilla de Tomás Iriarte, después de tantas idas y venidas, tantas vueltas y revueltas, se radicó, con mensaje de urgencia, el proyecto de reforma tributaria, disfrazada de “solidaridad sostenible” en el Congreso de la República y sólo en ese momento el Gobierno destapó sus cartas, cuyos ases eran la ampliación de la base del impuesto de renta y la del IVA. El Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla ya había intentado, sin lograrlo, en el 2019 ampliar la base del IVA. Ahora la aspiración era mayor a la de la reforma anterior, se proponía recaudar $28 billones, de los cuales al descontar los $4.6 billones que corresponden al Sistema General de Participaciones (SGP) le daba un neto a la Nación de $23.4 billones.

La reacción en contra del proyecto no se hizo esperar, el rechazo fue general, al punto que el Presidente Duque no contaba con el apoyo en el Congreso para su trámite y aprobación ni siquiera con su propio partido. Y no era para menos.

Nadie duda sobre la necesidad de arbitrar los recursos para cubrir el déficit, pero lo inadmisible de esta reforma era su carácter alcabalero, injusto, desproporcionado y sobre todo que la mayor carga impositiva hubiera recaido sobre la clase media, acentuando la regresividad del Estatuto tributario y por esa vía agudizando la desigualdad, en la que Colombia ocupa un deshonroso lugar en la región y en el mundo. No había un solo gremio que la respaldara y el rechazo en los medios, en las calles y en las multitudinarias protestas es generalizado y se tomaron el país.

En medio de la crispación causada y el reclamo generalizado para que el Gobierno retirara el proyecto de reforma y se diera paso a la concertación con los partidos políticos, con los gremios, los sindicatos, las organizaciones sociales y la sociedad civil, para tratar de conciliar el que podría ser un texto consensuado, el Gobierno Nacional en cabeza del Presidente Duque y su Ministro de Hacienda insistieron con terquedad aragonesa en su trámite.

Lo último que se le ha ocurrió al Presidente Duque, en lugar de retirarlo, que era el clamor ciudadano, fue plantear como salida alternativa la presentación de una que el llama “ponencia sustitutiva”, en un intento desesperado por salvar el proyecto de su hundimiento. Al no existir ponencia sino ponentes del proyecto, por sustracción de materia no había nada qué sustituir, en segundo lugar, tampoco tenía asidero en la Ley 5ª de 1992 que reglamenta el funcionamiento del Congreso de la República y, finalmente en el caso hipotético que existiera dicha facultad estaría en manos del Congreso y los congresistas y no en manos del ejecutivo y nadie puede disponer de lo que no tiene. A lo sumo se podría proceder por parte de los ponentes a presentar un pliego de modificaciones a la consideración de las comisiones conjuntas de Senado y cámara y pare de contar.

En medio de semejante embrollo y asediado por el rechazo ciudadano, no le quedó otro camino al Presidente Duque que retirar el Proyecto y ahora sí presentar otro “sustitutivo”, que ojalá no se parezca al anterior y que sea fruto de una gran concertación nacional y no el producto de conciliábulos, porque de ser así saldríamos de las llamas para caer en las brasas.

En medio de este zambapalo, la turbación del orden público y la pandemia, la ANDI le presentó al Gobierno y al Congreso una propuesta, esa sí sustitutiva de la del Gobierno, la cual coincido con el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo en calificarla como sensata. Su propuesta consiste básicamente en el aplazamiento de la entrada en vigor de varios de los beneficios tributarios que se le dispensaron a las empresas en la reforma tributaria anterior, entre ellos el descuento del ICA, la reducción de la tarifa de renta, que sumados a un impuesto sobre el patrimonio y otras adehalas más, con el cual se podría lograr un recaudo de $12.4 billones.

Esta propuesta es tanto más pertinente por cuanto, aunque el Gobierno alega que el déficit fiscal que busca saldar con este proyecto reforma es para poder financiar la continuidad de sus programas de apoyo a las empresas con el fin de proteger el empleo y las transferencias monetarias y no monetarias, especialmente el programa de Ingreso solidario, la gran verdad es que en gran medida ese déficit viene desde la reforma tributaria anterior, que al conceder beneficios tributarios por $11 billones abrió un hueco fiscal que ahora se intenta tapar. Por ello he venido sosteniendo que la mejor reforma tributaria es el desmonte de aquellos beneficios que no estén plenamente justificados.

Esa propuesta fue desestimada por parte del Ministro Carrasquilla por considerar que la misma “no permitiría financiar estos programas sociales” refiriéndose a la extensión hasta junio de este año del subsidio a la nómina de las empresas (PAEF) y “hacer permanente el ingreso solidario”. A la propuesta de la ANDI se vino a sumar la de FENALCO y ACOPI, manifestando que están dispuestos a renunciar a 2 de los 3 días sin IVA, lo cual le representaría al Gobierno Nacional ingresos adicionales por valor de $1 billón. De modo que, sumadas, las propuestas de la ANDI y FENALCO - ACOPI le representarían al Gobierno Nacional $13.4 billones de mayores ingresos. De aceptarse esta propuesta no habría necesidad de tocar las bases del impuesto de renta y del IVA, que tanto repudio ha suscitado. Estas dos propuestas están sobre la mesa y deberían servir de base para el nuevo texto que se habrá de discutir.

Santa Marta, mayo 1 de 2021
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Reflexiones sobre la seguridad y la defensa

Alejo Vargas Velásquez A propósito de diversos hechos que hemos vivido en nuestro país las últimas semanas, es pertinente volver a reflexionar sobre la importancia de la seguridad y la defensa en una sociedad democrática. Debemos recordar que la defensa tiene que ver con todas las medidas preventivas o disuasivas que una sociedad toma para prevenir amenazas externas o internas y que garanticen la soberanía nacional, la integridad territorial y estabilidad institucional –esta es responsabilidad fundamental de las Fuerzas Militares-; la seguridad hace referencia a las medidas preventivas o reactivas que deben tomar las autoridades, en el marco de la Constitución y la ley, para garantizar el cumplimiento de las garantías y derechos ciudadanos y, viabilizar una adecuada convivencia social –está a cargo en lo fundamental de la Policía-. Pero en ambos casos, son las autoridades civiles, democráticamente electas, en lo nacional y lo regional, quienes deben orientar y conducir políticamente estas políticas públicas de seguridad y defensa.

El desastroso manejo gubernamental de la pandemia

carolina corcho El informe de exceso de mortalidad del DANE para el mes de abril de 2021, muestra que Colombia tiene una mortalidad por Covid-19 de 87.312 personas, lo que contrasta de manera importante con lo presentado por el Ministerio de Salud, con datos del Instituto Nacional de Salud para el 28 de abril, que corresponde a 72.725 fallecimientos, una diferencia aproximada del 15%, lo que connota que aún en términos de las cifras oficiales, existe un subregistro de la mortalidad por Covid-19, claramente la situación es más grave de la que le muestra al país, e incluso más grave de la que nos miden en los ranking internacionales por millón de habitantes, en donde Colombia siempre aparece en los primeros lugares en mortalidades por 100 mil habitantes, desde hace varios meses.

La doble pandemia del Cauca

Antonio Sanguino Las cifras no mienten. La ciudadanía y las comunidades del Cauca están padeciendo una doble pandemia. Por un lado, una violencia multiforme, compleja, indiscriminada y dramática que ahora responde a una transformación de las dinámicas de la criminalidad en el territorio, que hunde sus raíces en históricos conflictos socioespaciales no resueltos y una también conflictiva presencia del Estado. Y como toda la humanidad, el covid-19, que los caucanos han debido enfrentar en medio de los peores indicadores sociales del país, agravados por una larga lista de incumplimientos del Gobierno Nacional a los acuerdos de paz, las mingas indígenas y los paros cívicos. La Red por la Vida y los Derechos Humanos del Cauca lo dice con dolorosa crudeza: “el departamento tuvo que enfrentar un doble confinamiento por la pandemia y por la agudización de la violencia en los territorios”.

Jaque al pueblo colombiano

Alonso Ojeda Awad* Reconozco mi admiración por el caricaturista “Matador” desde cuando sus dibujos, llenos de una profunda creatividad, comenzaron a verse en los periódicos nacionales. Unido a eso reconozco su dignidad y valor civil para enfrentarse a los poderes fácticos en Colombia, que debemos reconocer, nunca les ha temblado la mano para despachar “al más allá” a quienes ellos consideran que se les atraviesa en su camino. En estos días publicó una excelente caricatura referida al “jaque” que vivimos los colombianos a la quiero referirme, porque sus rasgos se ajustan a la dramática y desesperada situación vivida en los sectores de clase media y popular a lo largo y ancho de todo el país.

Destruyendo nuestro hogar común

Diego Arango O. No pretendo ser fatalista, nunca lo he sido, pero son muchas las señales que indican la irracionalidad y estupidez del hombre, empujando aceleradamente para que todos los factores de vida se destruyan hasta colapsar.

Comienzo por el agua. Los océanos están siendo apestados de porquería, por los vertimientos de desechos provenientes de ríos que reciben las aguas servidas de las urbes, los químicos de fumigación agrícola, la infestación de plásticos y ferrosos en los mares, ríos y quebradas. Enormes islas de basura deambulan en altamar, contaminado las especies y provocando la muerte de aves marinas que se intoxican con el plástico. Las miles de redes abandonadas en el fondo de los mares matando a la fauna marina, la pesca industrial indiscriminada y sin control, el cruel asesinato de ballenas, tiburones, delfines, mantas, tortugas, atunes y millones de peces afectados por los piojos marinos y el exceso de consumo de carbono.

Los corales se están blanqueando, lo que significa su muerte, las redes de arrastre los arrancan despiadadamente de sus lechos marinos, acabando la producción del plancton (zooplancton y fitoplancton), principales agentes de oxigenación del planeta. Soy buzo y observo con dolor la disminución de pulpos, anemonas, medusas, mantas, caracoles, como peces, crustáceos y moluscos existen, que temerosos asoman entre los blanqueados corales, todo aquello por la basura industrial, deshechos tóxicos y la intervención del hombre.

Los ríos y fuentes hídricas, lagos y lagunas están siendo depositarios de los químicos provenientes de la minería ilegal, que contaminan con mercurio y otros elementos tóxicos, aguas que terminan en los mares. La brutal explotación de combustible fósil en los mares y selvas que tarda millones de años en reproducirse, debilitando las capas geológicas internas y creando bolsas que producen tsunamis y terremotos, además contaminando el medioambiente por el derrame de petróleo en los bosques y mares. Y que decir de la perforación de la capa de ozono y la basura espacial.

La atroz deforestación de los bosques tropicales por la industria maderera, las extensiones de tierra silvestre apropiada para ganadería extensiva, así como la polución y contaminación del aire, que está cambiando los ciclos normales de los vientos y temperaturas, generando el calentamiento global y deshielo de los glaciares.

Sumado a lo anterior, la extinción de la fauna selvática con el asesinato de elefantes, rinocerontes y gorilas para vender sus colmillos, cuernos y manos, además de otras especies realizada por cazadores furtivos. En fin, nuestro planeta está siendo destruido por la insensatez del hombre: las guerras, narcotráfico, delincuencia y pérdida de valores.

Como vamos estamos destruyendo nuestro hogar común, la humanidad se ira acabando después de haber exterminado la vida silvestre, también el hombre que no quiere procrear; las matanzas, la criminalidad, las contaminaciones, plagas y pandemias como la que estamos viviendo, quedando solo como seres etéreos sin cuerpo ni posibilidad de la experiencia de vida física, todo por no haber comprendido el paraíso de planeta que Dios nos dio para experimentar, aprender y trascender a una vida espiritual.



Uribe y la institucionalidad

Carlos Alfonso Velásquez R. No deja de ser diciente que al mismo tiempo en que el expresidente Uribe trata de dar marcha atrás en sus acostumbradas actitudes contrarias a la institucionalidad – por ejemplo, en estos días se reunió con César Gaviria, no por ser su aliado y menos su amigo, sino porque es el presidente del partido liberal-, varios funcionarios del gobierno uribista, emplean con frecuencia el término “institucionalidad” queriendo decir que “en el país subsiste la autoridad gubernamental”, como cuando, a raíz del asesinato de la gobernadora indígena Sandra Peña, arribó a Caldono el Ministro de Defensa rodeado de generales y acompañado por el Comisionado de Paz, al último de los Consejos de Seguridad que se han realizado en el Cauca: “estamos aquí con la institucionalidad, en primer lugar para…”.

XM: LA QUINCEAÑERA

Amylkar D. Acosta M Según sentenció Nicolás Maquiavelo nunca se debe desperdiciar la oportunidad que ofrece una buena crisis, coincidiendo con el proverbio chino según el cual en el corazón de cada crisis se esconde una gran oportunidad. Lo traigo a colación para significar que el gran apagón que sufrió el país entre los años 1992 y 1993, que sumió al sector eléctrico del país en su más profunda crisis, fue la oportunidad para darle un revolcón a su estructura y funcionamiento. Este fue el origen de la Ley Eléctrica 143 de 1994, gracias a la cual el sistema eléctrico del país ha ganado en confiabilidad y firmeza. Aunque la Ley fijó un plazo de 20 años para alcanzar la cobertura universal de la prestación de este servicio esencial, esta es la hora que, según el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa, 500.000 hogares carecen del mismo.

Constitución de 1991 y cierre del conflicto armado

Alejo Vargas Velásquez* La Constitución de 1991 fue producto de un contexto de violencias de diverso tipo –especialmente del narcoterrorismo-, obstrucción de los canales institucionales para tramitar estas reformas, cambios globales en curso –terminación de la ‘guerra fría’-, la implantación de un modelo de desarrollo económico neoliberal y una importante participación de los jóvenes fatigados con la violencia –la séptima papeleta-. Pero desafortunadamente, la Constitución que se denominó ‘para la paz’ tuvo en su origen elementos contradictorios –no sólo no se logró que participaran los dos actores relevantes del conflicto armado de ese momento, FARC, ELN y el sector remanente del EPL,  sino que  el día de la elección de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente, en diciembre de 1990, el gobierno decidió bombardear ‘ Casa Verde’ una especie de punto de encuentro entre insurgencias y gobierno para acercamientos de paz-. Sin embargo la Carta Constitucional incorpora el Artículo 22 que plantea que la paz es un derecho y un deber de inevitable cumplimiento –iniciativa del constituyente Diego Uribe Vargas-, también instauró una Carta de Derechos muy importantes y de mecanismos para su vigencia –acción de tutela, acciones populares, creación de la Defensoría del Pueblo-, así como un amplio abanico de mecanismo de participación política y ciudadana, entre otros.

Sin duda, pese al carácter contradictorio en algunos de sus aspectos, la Constitución de 1991 ha sido una herramienta fundamental para avanzar en la superación del conflicto armado interno. Permitió, además de los procesos iniciales con las guerrillas del M-19, el EPL, el Quintín Lame y el PRT, avanzar en procesos con la Corriente de Renovación Socialista (CRS), con varios grupos de milicias de la ciudad de Medellín, posteriormente la desmovilización de un sector importante de los paramilitares o autodefensas (AUC) y se logró finalmente, luego de intentos frustrados un Acuerdo de Paz con las FARC-EP.

Pero todavía no hemos podido cerrar el conflicto armado, porque, de una parte, el ‘modelo’ de acuerdos de paz ha sido el de ‘paz parcelada’, en la medida en que ha sido imposible lograr un proceso de concertación o negociación con el conjunto de las insurgencias, por ello y a pesar de lo significativo que fue el acuerdo con las FARC-EP, siguió siendo uno más de los acuerdos parciales, más allá de si se trató, en este caso, con la insurgencia militarmente más fuerte y que el mismo haya logrado desarrollos importantes como lo fue el Estatuto de Oposición, anunciado ya por la Constitución de 1991, pero que había quedado en el limbo. Seguimos aún con un gran pendiente como lo es la insurgencia del ELN, otra de las históricas junto con las FARC y el EPL, y que tuvo en sus filas y en su legado parte del pensamiento del sacerdote Camilo Torres Restrepo, con la cual sigue aplazado un acuerdo de terminación integral del conflicto armado. Paradójicamente fue en el gobierno de Álvaro Uribe, en las conversaciones en La Habana durante dos años, donde se logró avances importantes en la construcción de  una ‘hoja de ruta’ con el llamado ‘Pre-acuerdo Base’ y posteriormente durante el gobierno de Santos igualmente se logró definir una agenda y unos procedimientos de negociación, así como un acuerdo para un cese bilateral de fuego de más de cien días –estando la delegación del gobierno bajo la conducción del exministro conservador Juan Camilo Restrepo—

Con seguridad, en esos avances hay elementos para retomar o iniciar un proceso de conversaciones con esta insurgencia, si ambas partes asumen con realismo los alcances y posibilidades y no pretenden mirar solamente con el lente ideologizado este desafío.


 * Profesor Universidad Nacional



El gran triunfador con la derrota de la reforma tributaria es Germán Vargas Lleras

Carlos Alonso LucioEl líder de Cambio Radical recogerá los aplausos porque sus planteamientos se percibieron genuinos, no intentó pescar en río revuelto, tuvo gran arsenal argumental y bajó el tono a una salida de extrema izquierda

Todo parece indicar que el hundimiento de la reforma tributaria es un hecho. Las decisiones tomadas por varios partidos auguran que es cuestión de días.

El glifosato es la muerte

Alonso Ojeda Awad Nos causa profundo malestar que el gobierno del presidente Duque haya decidido, sin medir las fatales consecuencias, aprobar nuevamente la utilización del químico Glifosato, como el medio para fumigar los cultivos de la planta de coca, sin calcular las desastrosas consecuencias que sobre el medio ambiente, las aguas de los ríos y los lagos, los bosques, los animales, los cultivos de pancoger de los campesinos, tendrá este veneno, donde varias universidades del mundo han demostrado ser una substancia carcinogénica, es decir inductora de procesos cancerígenos en humanos y en animales.

Lecciones de la pandemia del covid-19

Amylkar D. Acosta M “La suprema realidad de nuestro tiempo es la vulnerabilidad de nuestro planeta”. John F. Kennedy

EL CAMBIO CLIMÁTICO: LA TERCERA GRAN CRISIS DEL SIGLO XXI


En este sentido, vale la pena traer a colación el llamado del columnista de El País de Madrid Miguel Ángel García Vega. Nos dice él, en palabras de la Directora de la ONG350.org May Boeve, “las elecciones que hagan hoy los bancos centrales, los gobiernos y las instituciones financieras moldearán nuestra sociedad los años venideros. Las administraciones deben invertir en alejar nuestras economías de la dependencia de los combustibles fósiles y el crecimiento infinito que continúa alimentando el desastre” . Y añade, “el respiro que le hemos dado a la atmósfera es la única luz blanca que cae sobre una oscura pandemia. En China, en donde la polución causa más de 1.6 millones de muertes prematuras, el confinamiento, acorde con el científico de la Universidad de Stanford Marshall Burke, ha salvado al menos la vida de 1.400 niños menores de 5 años y 51.700 adultos de más de 70 años” .

Y, cómo no tomar en consideración las sabias enseñanzas del reputado historiador y escritor israelí Yuval Noah Harari, quien refiriéndose al visionario magnate empresarial Bill Gates, quien vaticinó con 5 años de anticipación en el curso de una conferencia la pandemia del 2020, cuando afirmó que la amenaza no serían los misiles sino los virus y las bacterias, que pese a ello “en los últimos años se habló mucho sobre el peligro de una epidemia y gobiernos y ciudadanos no invirtieron esfuerzos suficientes para prepararse, porque siempre es más fácil enfocarse en las preocupaciones inmediatas que en peligros futuros. Pero, ahora nos damos cuenta de que fue un error enorme no prepararnos para esta eventualidad y espero que aprendamos la lección en relación con el Cambio climático: que es mejor invertir dinero ahora para evitar el peor escenario que esperar a que la crisis nos golpee y sea demasiado tarde. Otra lección positiva es la importancia de la educación científica y la confianza en la ciencia y en sus expertos. En los últimos años vimos un crecimiento de los populismos, con políticos socavando la confianza de la gente en la ciencia, pintando a los expertos como una élite desconectada de la gente a la que no debemos escuchar. Ahora entendemos la inmensa importancia de escuchar a estos expertos, que nos digan qué está pasando y qué debemos hacer” . Así de claro! Albert Einstein, quien tenía por qué saberlo afirmó que “el mundo no será destruido por los que hacen el mal sino por aquellos que lo miran sin hacer nada” y, como lo sostuvo el secretario general de la ONU Antonio Guterres, “cada día que no actuamos es un día que estamos más cerca del destino que no queremos” . El mundo oscila entre la certidumbre de la amenaza que se cierne y la incertidumbre atribuible a la falta de consensos en la comunidad internacional y la procrastinación a la hora de actuar. Y, como lo afirma el periodista español Luis Bassets, “la crisis por el coronavirus puede ser el ensayo general para la próxima y más grave provocada por el Cambio climático” .

NO VOLVEREMOS A DONDE ESTÁBAMOS

El gran pensador español Ortega y Gasset acuñó una frase que se ajusta a estos tiempos de tanta desazón e incertidumbre y es de gran utilidad para los tiempos que corren: “yo soy yo y mis circunstancias, si no las salvo a ellas tampoco me salvo yo”. Compartimos con George Soros que “no volveremos a donde estábamos cuando empezó la pandemia” . En concepto de Bill Gates, “es difícil pensar en un problema como el Cambio climático en este momento. Cuando ocurre un desastre, es parte de la naturaleza humana preocuparse solo por satisfacer las necesidades más inmediatas, especialmente cuando el desastre es tan grave como el Covid-19. Pero el hecho de que temperaturas dramáticamente más altas parezcan lejanas, no las hace menos problemáticas, y la única forma de evitar los peores resultados climáticos posibles es acelerar nuestros esfuerzos ahora”. Gates subraya que incluso mientras el mundo trabaja para detener el nuevo coronavirus y comienza a recuperarse de él, “también debemos actuar ahora para evitar un desastre climático mediante la creación y el despliegue de innovaciones que nos permitan eliminar nuestras emisiones de gases de efecto invernadero”.

Y a ello apunta su más reciente trabajo Cómo evitar un desastre climático . Como él mismo lo sostiene, los estragos del Cambio climático serán peores que los del COVID-19 y lo más deplorable es que el mayor impacto recaerá sobre la población que hizo lo mínimo para provocarlo, que son los más vulnerables. Una diferencia fundamental entre esta pandemia que nos asola y el Cambio climático es que para contrarrestar aquella, antes de un año desde que se declaró la pandemia por parte de la OMS, ya contamos con varias vacunas, en cambio para evitar que la temperatura global supere en más de 1.5 grados centígrados la era preindustrial nos tomará décadas.

Por fortuna, con la elección de Joe Biden como Presidente de EEUU, la ciencia vuelve a ocupar el lugar de donde la desplazó la superchería, la razón vuelve a primar en donde se enseñoreó la insensatez ignara y honrando el compromiso contraído con sus electores dispuso ratificar el compromiso contraído por la potencia del Norte con la comunidad internacional con la firma del Presidente Barack Obama del Acuerdo de París. EEUU, entonces, está de vuelta y ello es auspicioso para alcanzar un mayor compromiso y una mayor ambición para el cumplimiento de su agenda. Se respira un nuevo aire en la comunidad internacional, lo cual llevó al Primer Ministro del Reino Unido Boris Johnson a pedir que se convocara al Consejo de Seguridad que ahora preside para abordar la problemática del Cambio climático como un asunto que concierne a la seguridad de las naciones. “El Cambio climático es una amenaza para nuestra seguridad colectiva” , aseguró. El Presidente de Francia Emmanuel Macron coincidió con él al afirmar que “el vínculo entre clima y seguridad, aunque complejo, es innegable” . Como lo planteó el Secretario General de la ONU Antonio Guterres, al instalar la sesión del Consejo de seguridad el pasado 23 de febrero, “el Cambio climático exacerba las guerras y el Consejo de Seguridad debe afrontarlo” . En un claro viraje de la política y la postura estadounidense con relación al Cambio climático, el “Zar climático” John Kerry, como Enviado especial del Presidente Biden, no dudó en señalar que “indiscutiblemente la crisis climática es un asunto para el Consejo de Seguridad” y remarcando el nuevo estilo multilateralista de la novel administración estadounidense, añadió que “ningún país puede regular esta crisis sólo, es precisamente para este tipo de problemas que las Naciones Unidas fue creada” .

Cabe resaltar la posición asumida por parte de Xie Zhenhua, enviado especial de Pekín sobre el clima, quien sostuvo que “el desarrollo sustentable es la llave para resolver todos los problemas y eliminar la causa de los conflictos” y aunque sostuvo que “la cooperación internacional sobre el clima debe ser tratada en el marco de la Convención internacional de la ONU sobre el clima, como vía principal”, no descartó que se tratara en el seno del Consejo de Seguridad. Rusia, en cambio, sostuvo que ello era una “distracción”. La gran conclusión es que el Cambio climático ya está en la Agenda del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, lo cual es un hecho muy relevante.


Santa Marta, abril 23 de 2021
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¿Para qué un paro nacional el 28 de abril?

Fabio Arias Giraldo No nos queda otra alternativa que persistir en la movilización social para modificar la situación de indiferencia de este mal gobierno y lograr desactivar sus regresivas medidas.

¿Sería el 28 de abril(28A) un nuevo 21N?

El 21N del 2019 fue la auténtica expresión de indignación de la ciudadanía ante lo que ya en ese momento se percibía a Iván Duque, como quien presidía un mal gobierno.

Dicha movilización ininterrumpida hasta el 20 de diciembre de ese mismo año, contó con toda la creatividad ciudadana para mantenerla. Se diluyó, en medio de las arraigadas costumbres de festividades de fin de año. Eso salvó al gobierno en ese momento.

El gobierno se "inventó"(copió la de Macron en Francia) una conversación nacional, no con los promotores y realizadores del paro, sino con los amigos del gobierno, que "lideró" para ellos Diego Molano, sin que el país haya conocido resultado de dicha conversación. Solo sirvió para que se pensara que la "genialidad" para burlar las solicitudes del paro( vida, paz y contra el paquetazo de Duque) y tratar de convencer y justificar el asesinato por parte del Esmad del joven estudiante de último año de secundaria Dilian Cruz, todo ello podría después servirle de acreditación, como de grandes servicios prestados, para nombrarlo ministro de Defensa, para nuevamente seguir justificando violaciones de derechos humanos, como el bombardeo de niños en el Guaviare.

El gobierno desestimó las demandas de quienes protestaban y en medio de esas acciones de inconformidad hizo aprobar con los partidos de gobierno, encabezado por el Centro Democrático, el 20 de diciembre, una nueva reforma tributaria, con la cual se le entregaron a las grandes corporaciones y a los banqueros exenciones por $10,4 billones, que fueron resarcidas con más IVA y mayores impuestos a las rentas de trabajo.

Concluía un episodio de un gobierno que ni dialoga ni negocia con la ciudadanía.

Llegada la pandemia y a un año de ella, se pueden sacar conclusiones, de que el gobierno nuevamente no atendió las peticiones que quedaron contenidas en el pliego de emergencia como salud y vacunación, renta básica, subsidios a las nóminas para las mipymes, protección de género y a las diversidades étnicas y sexuales y derogatoria del decreto 1174 de agosto de 2020, una regresiva reforma laboral y pensional.

A pesar de la extraordinaria movilización de la minga indígena hacia Bogotá y las innumerables marchas en todo el país, a pesar de la pandemia, especialmente en octubre de 2020, nuevamente el gobierno, ni dialoga ni negocia, con estas expresiones de inconformidad.

El gobierno en la pandemia legisló y gobernó para sus socios, el Consejo Gremial Nacional. Y son los responsables del mayor descalabro de la economía y el empleo, superando a la mayoría de los países de América Latina. Colombia ocupa no solo los últimos lugares en temas de economía y empleo, sino en temas de contagios, fallecidos y vacunación del Covid-19.

Para las clases medias, las mayorías excluidas, vulnerables y pobres se puede hacer un balance de que estamos ante uno de los peores gobiernos que ha tenido la martirizada Colombia. Y hemos tenido muchos malos gobiernos.

Aprovechando que nuevamente ha estado presente la pandemia y sin tener a la vista una real vacunación que satisfaga la confianza suficiente en la población para no temerle al contagio y garantizar una normalidad, el gobierno se apresta a presentar unas reformas sociales, laborales y pensionales y tributaria, que son en mayor medida más regresivas que todas la anteriores, pues se consumarían la pérdida de los derechos fundamentales de la seguridad social, como la salud, las pensiones y los riesgos laborales y una mayor contribución de las clases medias, vulnerables y pobres por mayores impuestos a la rentas de trabajo( todos los que ganen más de $2 millones y las pensiones mayores de tres salarios mínimos) y el incremento en el IVA para un amplio espectro de los productos de la canasta familiar, manteniendo intactos las exenciones a los grandes capitales y empresarios así como a sus patrimonios.

Frente a un mal gobierno, que ha utilizado oportunistamente la pandemia solo para atender a sus socios, desconociendo las necesidades de las mayorías ciudadanas que la siguen pasando muy mal en la pandemia por la pérdida de empleos e ingresos, incluso, a más de 500.000 mipymes no ha querido darles la mano para salvaguardar ese tejido empresarial, y que anuncia las medidas y proyectos en el congreso ya comentados, a los de a pie y los que empiezan a transitar por ahí también, no nos queda otra alternativa que persistir en la movilización social, para modificar la situación de indiferencia de este mal gobierno y lograr desactivar tan regresivas medidas.

Si se logra converger toda la inconformidad creciente y hacer entender que la movilización puede generar expectativas de cambio, el paro nacional del 28A será una reedición importante del paro del 21N.

Hay aspectos desmovilizadores como la pandemia y la posibilidad de un tercer pico. Pero también hay aspectos que potencian el paro, la regresividad de las nuevas propuestas, la situación de desempleo, pérdida de ingresos y liquidaciones de más mipymes, la no atención de la renta básica y los subsidios a las mipymes y las expectativas electorales muy tempranas que están en pleno desarrollo.

Y a ello se le suma la indignación por las violaciones a la vida, a los acuerdos de paz y a la democracia del país por parte de este autoritario gobierno.

Será entonces una buena oportunidad para múltiples expresiones de descontento que anuncian una desbordadora explosión social en las vísperas de gigantescas marchas virtuales y presenciales del día internacional de los trabajadores y trabajadoras, el 1° de mayo.

Un paro nacional el 28A, para desactivar a este mal gobierno de su agenda neoliberal y dictatorial.

El 28A es una cita, como lo señala, el Comité Nacional de Paro, las centrales obreras y las confederaciones de pensionados, "por vida, paz democracia y contra el nuevo paquetazo de Duque".

Con todas las medidas de bioseguridad y de manera pacífica y democrática, a parar para avanzar, viva el paro nacional.

Twitter: fabioariascut



Álvaro Uribe asume defensa del Gobierno

William Calderón

LA BARCA DE CALDERÓN

URIBE VÉLEZ RESPONDE A LOS ENEMIGOS  DE LA REFORMA TRIBUTARIA  

HABLA EL EXPRESIDENTE URIBE 

En tono reposado el ex presidente  Alvaro Uribe Velez ,  salió en defensa del gobierno para hacerle frente al tsunami de críticas que se han dejado venir desde distintos sectores de la opinión nacional , cuestionamientos expresados de manera vertical y directa por la directora de la Revista Semana quien exigió la renuncia del señor Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla por su última propuesta de Reforma Tributaria , que según los voceros más caracterizados  de la oposición en el Congreso  ,  los gremios ,  la clase trabajadora y los pensionados  ,  es el más duro golpe a los bolsillos de los colombianos ...

La política también es arte…no es el arte de la guerra

Diego Cancino Estoy convencido de que la política debe nacer de la convicción y no de la estrategia.

La política es ese arte de construir e inspirar proyectos compartidos para generar transformaciones en la gente y en el entorno ambiental; la política es ese arte que, según Hannah Arendt «trata del estar juntos y los unos con los otros los diversos»; la política es esa faceta humana que, según Aristóteles, atraviesa nuestras fibras, prácticas, sentidos cotidianos y angustias vitales…somos fundamentalmente animales políticos (zoon politikon). Asumir la política como una faceta humana que intenta juntar los diversos, los contrarios, los opuestos es una apuesta que en si misma tiene un valor trascendental, jamás, en ese sentido, se debe usar al opuesto como un puro instrumento, sino para reconocerlo como un posible agente de mutua-transformación y de construcción de situaciones más justas, dignas y equitativas. Para lograr ese objetivo se requiere estrategia, pero tomar la decisión y acción que sugiere H Arendt no debe estar motivada por una racionalidad de cálculo de costo - beneficio, de instrumentalización. Tal anhelo debe estar motivado por convicciones, por razones vitales que convoquen a una sociedad o comunidad.

Un día más de víctimas

Ernesto Amézquita El 9 d abril se rememora como día nacional de victimas para revivir ante todo la memoria histórica del conflicto en nuestro país y el asesinato (en impunidad) del caudillo popular JORGE ELIECER GAITAN. El día anterior recordaba el Director Nacional De La Oficina De Víctimas, que el registro oficial de afectados directos por el conflicto armado asciende en Colombia a la escandalosa cifra de 9.113.500 personas. Resaltando que no hay nada que celebrar, como muchos quisieran, que, ante todo, se debe rememorar con respeto, como una fecha nacional a deplorar de nuestra actual historia; frente a todos los colombianos afectados con un conflicto armado de profundas raíces políticas, sociales, económicas y culturales. Pretendo sensibilizar la conciencia ciudadana, antes de que nos la conviertan en otra fecha mercantil para favorecer al comercio o la politicen para bien de los engañadores de oficio de siempre. Afirmo una vez mas que, a grandes males, deberán venir grandes soluciones y, por tanto, que se necesita de una política de estado seria y coherente, acogida y respetada por la sociedad en su conjunto, en donde deberán reactivarse valores y derechos humanos tales como el respeto a la vida, a la dignidad del ser, a la verdad, a las ideas contrarias y a los bienes materiales que sean poseídos lícitamente, por encima de cualquier malsana pretensión de ambición económica o de índole política.

Finalmente, el gobierno se equivocó. Ahora esperemos que el Congreso lo rectifique

Carlos Alonso Lucio Señores congresistas: si estudian lo que están discutiendo en otros lares, verán que no es cierto que la reforma tributaria sea tan necesaria, urgente e imprescindible, como plantea el ministro

Confieso que esperé, hasta el último minuto, que algún milagro despertara el instinto de conservación del gobierno para que no cometiera el grave error de presentar una reforma tributaria en estos momentos.

Ahora, una vez cometido, le corresponde al Congreso rectificarlo a través una de sus funciones primordiales: el control político. Para eso está.

Un proyecto de reforma a la salud que no resuelve su profunda crisis

Carolina Corcho Esta semana se retomó el debate del proyecto de ley 010 de Senado de la República y 425 de Cámara de Representantes con el cual se hacen ajustes al sistema general de seguridad social, de iniciativa del gobierno nacional en acuerdo con el partido político Cambio Radical. Este había sido radicado en el 2020 con mensaje de urgencia, se realizaron 8 audiencias ciudadanas y de la sociedad civil, en donde la mayoría de las intervenciones apuntaron a hacer profundas críticas al proyecto de ley, por su carácter antitécnico, por repetir disposiciones aprobadas en el Congreso de la República con la ley 1122 de 2007 y 1438 de 2011, además de no constituir una reforma integral de sistema de salud que resuelva los problemas del sector, develados por la pandemia por Sars Cov Covid-19.

Una rajada sangrienta

Antonio Sanguino El presidente Iván Duque, como mal aprendiz, se raja en varias materias. Pero la rajada más dramática, por sangrienta y dolorosa, es su política de seguridad. Una rajada que desde la perspectiva del uribismo resulta imperdonable porque la seguridad constituye el corazón de la agenda de la derecha política y porque la mal denominada “seguridad democrática” la exhiben como uno de sus orgullos y el caballo de batalla en sus 20 años de existencia. Una rajada que no se fue a cuarentena con la llegada de la pandemia y que explica por qué en el más reciente estudio publicado por la Revista Semana, el 42% de los encuestados señalan la inseguridad como el principal problema del país.

El discurso bravucón del Presidente y de los voceros del uribismo no ha sido suficiente para ocultar el fortalecimiento de las organizaciones armadas ilegales en lo corrido de su gobierno. Un informe del centro de pensamiento InSight Crime señala que en 14 de los 32 departamentos del país los grupos criminales ejercen control territorial, especialmente en las zonas rurales, y que se han consolidado 33 enclaves criminales a lo largo y ancho del país. Esta misma fuente señala que dicho control armado se fortaleció durante la pandemia y que han sido los departamentos de Nariño, Cauca y Norte de Santander en donde “la gobernanza criminal avanzó a la par del virus.”. La Fundación Paz y Reconciliación advierte que los grupos PostFarc o Disidencias, el ELN y otras organizaciones armadas han doblado su presencia en los dos últimos años. Las Disidencias pasaron de operar en 56 municipios en el 2018 a 113 en agosto del 2020. El ELN saltó de 99 a 160 municipios en el 2020 y el Clan del Golfo ya está presente en 200 municipios.

Las cifras tampoco le ayudan al Gobierno en su obsesión por acabar militarmente al ELN, tras romper la mesa de conversaciones con esta organización guerrillera en enero del 2019. Entre el 2019 y el 2020 descendieron en un 50% el número de capturas de presuntos elenos; el número de sus integrantes se ha incrementado en un 78% desde el 2016, según el propio Mindefensa; y en general las cifras de “neutralizados” (desmovilizados, capturados y muertos en combate) muestran un inocultable descenso de hasta un 14% en el ultimo año.

Cualquier evaluación de la situación de derechos humanos del país, obligación constitucional del Estado y propósito central en toda política de seguridad, revela un panorama desolador. Cinco ONGs colombianas, con el apoyo de Oxfam del Reino Unido y Diakonía de Suecia, en un reciente informe revelan que, entre el 1 de noviembre del 2016, fecha de la firma del Acuerdo de Paz, y el 30 de junio del 2020, fueron asesinados 944 líderes sociales, defensores de derechos humanos y excombatientes de las FARC, en 29 de los 32 departamentos del país. De ellas el 60% (255) fueron ultimadas en 4 regiones del país: Norte del Cauca, Urabá antioqueño y bajo atrato chocoano, sur de Córdoba; y el nordeste y Bajo Cauca antioqueño. Este informe, para vergüenza de Colombia, registra el asesinato diario de un líder social en 5 de los 7 días de la semana.

Realmente dramáticas son las cifras de masacres, una de las modalidades de mayor terror y sevicia en el repertorio de nuestras violencias, que en el pico paramilitar entre 1994 y el 2000 alcanzó el numero de 50.6 por año. Según Indepaz, solo en el 2020 ocurrieron 91 masacres, mientras que para Naciones Unidas ocurrieron 76 en el mismo año; y el propio Mindefensa reconoce que pasamos de 22 masacres ocurridas en el 2019 a 33 en el 2020. Mientras las cifras de homicidios se han mantenido por encima de los 12 mil por año, y los secuestros se incrementaron en plena pandemia, pasando de 25 a 45 entre el 2109 y el 2020. Estas cifras globales adquieren especial gravedad en territorios específicos en donde pareciera colapsar el Estado. La ciudad de Buenaventura, el departamento del Cauca, el Bajo Cauca antioqueño, el Pacífico Nariñense, los Montes de María, la zona rural de Cúcuta, el departamento del Guaviare, entre otros. Mientras tanto, Duque y el uribismo insisten en hacer trizas un Acuerdo de Paz que ofrece una ruta para desactivar factores estructurales de la violencia y avanzar en un anclaje integral del Estado en los territorios. O en maquillar cifras unificando los sistemas de información de la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y la Fiscalía. Esta rajada de Duque, sangrienta y dolorosa, revela una inmensa ignorancia suya y de su gobierno de las nuevas dinámicas de la violencia propiciada por una descomunal mezquindad política atrapada en una anacrónica concepción de “guerra fría”.



Lasso: la tercera fue la vencida

Diego Arango O. Conocí a “Guillermito” en 1977 así le decíamos cariñosamente cuando yo vivía en Guayaquil. Un jovencito de 22 años proactivo, ejecutivo y vivaz. Yo contaba con 28 años para aquella época y soñábamos con tener países mejores, pues eran tiempos de la dictadura de los triunviros en Ecuador. Hablábamos de Colombia y Ecuador, el se iniciaba como banquero en una pequeña financiera llamada ProCrédito de propiedad de su cuñado Danilo Carrera, quien fue accionista en una de mis empresas en el Ecuador.

La reforma tributaria, un atropello

Alonso Ojeda Awad El gobierno de Duque se distingue por el lenguaje almibarado y engañador que usa para causarle los mayores atropellos a nuestra agobiada sociedad. Desde hace un tiempo viene hipócritamente llamando su arbitraria Reforma Tributaria “Agenda de Transformación Social Solidaria”, cuando no es más que un nuevo atropello al menguado presupuesto de los trabajadores y de la clase media colombiana quienes han tenido que reducir en sus familias de tres a dos y hasta una ración diaria, por las graves situaciones económicas, como producto de la pandemia del Covid 19.

Antídoto a conductas antisociales

Carlos A. Velásquez R. Según el “Mapa Mundial de la Familia” realizado por el Child Trends Institute, Colombia es el país con uno de los más altos índices de hijos viviendo en lo que hoy se denominan familias extensas, es decir, familias ampliadas donde los hijos no necesariamente viven con sus padres, sino que habitan con uno de ellos o sin ellos, en una cifra que hoy alcanza cerca del 49% de nuestra juventud. Las mujeres –dice el estudio– no esperan casarse, por lo cual los hogares unipersonales aumentan. En la más visible trampa de la pobreza, el “madresolterismo” abunda, y la figura del padre en la familia parece no tener ya importancia en nuestra sociedad. Los hogares monoparentales son hoy columnas débiles de la sociedad. En consecuencia, el retraso escolar aumentará en Colombia no solo por la pandemia, y la convivencia dará paso a una sociedad de individuos aislados predispuestos a incurrir en conductas antisociales.

Es que como lo demuestran estudios realizados en países como Inglaterra y España (y otros realizándose en Colombia), la ausencia del padre en las familias tiene consecuencias para la formación personal del menor, para su entorno familiar y, claro, también para la sociedad. Además de enseñarle a controlar sus impulsos, es el padre quien suple la necesidad de límites y provee la ayuda para el desarrollo de la empatía. En su obra “Paternidad robada”, la investigadora María Calvo recuerda que es el padre quien “civiliza” a los varones, que, por ejemplo, son mayoría entre los vándalos de las protestas sociales. “Algunos estudios sugieren que la función paterna tiene una influencia crítica en la instauración y desarrollo de la capacidad de controlar los impulsos en general y el impulso agresivo en particular”; capacidad que, recuerda Calvo, necesitan las personas para poder funcionar dentro de la ley. Junto con la enseñanza del autocontrol, el padre influye en que el hijo aprenda a “ponerse en los zapatos” del otro; a sentir como propio el sufrimiento de otra persona y a tratar, por tanto, de evitárselo. La especialista cita una investigación realizada a lo largo de más de dos décadas en EE.UU. con 75 individuos, desde su infancia: una vez adultos (31 años), los niveles de empatía de los muestreados aparecían fuertemente relacionados con, entre otros factores, la participación de la figura paterna en su educación y crianza.

Son varios los estudios que señalan el papel decisivo del padre para evitar la inclinación antisocial del hijo, especialmente del varón. Por ejemplo, “The Importance of Father Love: History and Contemporary” de Rohner y Veneziano quienes constatan el efecto que ejerce la presencia de un progenitor varón afectuoso en el desarrollo de la autoestima de los hijos y en la asunción por parte de estos de determinados valores. Una paternidad positiva “puede ser un factor protector contra el desarrollo de comportamientos inadaptados y de una autopercepción negativa”.

Así pues, hay más motivos para apoyar la Consulta Popular “Primero la Familia” aún en trámites burocráticos.

@CarlosAlfonsoVR



Las historias de la Candelaria - Túneles y subterráneos

Jaime Umaña Díaz Los invito, nuevamente, a seguir en el peregrinaje de las historias, mitos, realidades y esperanzas que hacen parte de nuestra historia. La Candelaria no sólo son casas coloniales, iglesias barrocas y góticas ni edificaciones clásicas. Lo que tenemos es una historia viva, presente y actuante. Hoy, vamos a conocer, gozar y recorrer los Túneles y Subterráneos de La Candelaria.

En una fría mañana de Agosto de 1996, unos obreros de la construcción descubrieron una guaca en una casa ubicada en el histórico barrio de La Candelaria en el centro de Bogotá, en la carrera 5 con calle 15, casa que fue hacienda por los años de 1860 perteneciente a la familia Ricaurte que algunos historiadores relacionan con la familia del prócer. La hermosa casa santafereña con sus tres patios, sus múltiples y amplias habitaciones y grandes jardines, posee un bellísimo Mirador donde el señor de esos tiempos oteaba la Sabana de Bogotá. Cuando veía que se aproximaban personas desconocidas, presuntos asaltantes, rápidamente, se ocultaba con toda la familia en un túnel subterráneo que conduce de la casa a la carrera séptima y que hoy podría convertirse en una sugestiva atracción turística de la Capital. La historia del túnel aquí comienza.

Si Usted es dueño de una casa colonial o piensa comprar una de las pocas que quedan en La Candelaria, tenga presente, la instalación de un sistema de seguridad heredado de la tradición española para garantizar el bienestar de la familia en las tierras conquistadas. El sistema requiere de los siguientes elementos: un Mirador, una Guaca y un Túnel. El Mirador siempre se ubica en el tejado del segundo patio mientras que la Guaca Republicana, generalmente, se encuentra en el tercer patio en una de las paredes gruesas que circundan el área de la huerta casera y la Boca del Túnel por ser subterránea su ubicación es celosa y cuidadosamente secreta, dado que es el seguro de vida de la familia. Continuemos con la historia.

En aquellos tiempos, cuando el sirviente indígena divisa las bandas de asaltantes conocidos como los “buscones”, grita con fuerza “ya vienen, ya vienen”, es el santo y seña que indica un peligro inminente. El señor de la casa convoca de inmediato a la familia y se dirigen al lugar secreto donde está la guaca llamada republicana para depositar y esconder las cosas de mayor valor y todos cogidos de la mano proceden en forma ordenada a entrar a la Boca del Túnel para esconderse en total silencio y resguardarse de todo peligro. El túnel siempre debe tener un sitio para el agua, las velas y cerillas y ropas adecuadas para el frio y la humedad. La Boca del Túnel que se encontró en el año de 1996, por pura casualidad, fue cuando se dio la orden de hacer el arreglo del piso del tercer patio y un obrero tuvo la curiosidad al ver una piedra labrada más ancha que las demás de moverla con la ayuda de otro compañero y cuál sería la sorpresa de encontrar un hueco de boca grande.

De inmediato buscó al dueño de la casa para que viera el descubrimiento y sólo recibió un regaño por la demora en el trabajo. Sin embargo, así son las cosas de la vida, el obrero insistió con el argumento que si se aumentaba el área del hueco se podía debilitar el piso. Recibida la autorización y con la ayuda del compañero penetra por la boca del hueco con un lazo amarrado a la cintura, una linterna y tres bolsas de agua. Después de unos 20 minutos de angustiosa y desesperante espera, hace su aparición el valiente operario con la ropa húmeda y dice lo siguiente: “el olor a humedad es muy fuerte, el frío penetra toda mi ropa, caminé como unas dos cuadras en dirección, creo, de la plazuela o plaza del Rosario, quería caminar más, pero me dio miedo porque ya no tenía el lazo ni la agua, pero creo que el hueco termina en la séptima”.

La Boca del Túnel es muy difícil encontrarla, inclusive hoy en día. De acuerdo a estudios recientes se presume que el sitio ideal es el tercer patio por éstas consideraciones: los ladrones tienen que pasar obligatoriamente por dos patios ocupados por la familia y los ayudantes de casa y segundo que dicho patio era y es utilizado, exclusivamente, para la huerta casera en donde se cultivan, entre otros, el brevo, el cerezo, la papayuela, el eucalipto, el sauco, el romero, el cartucho. En el sitio menos pensado se encontró la Boca del Túnel, estaba debajo de una linda matera sembrada de azaleas.

El Túnel encuentro entre casas y conventos y otros.

En el año de 1655 las Carmelitas Descalzas construyeron un Monasterio gracias a las donaciones de las familias ricas de la ciudad en la calle 8 con carrera 5. En 1880, la vida de convento fue interrumpida en virtud del decreto de la Desamortización de bienes de manos muertas expedido por el Presidente Tomás Cipriano de Mosquera que ocasionó la expulsión de las monjas y el Monasterio pasó a ser utilizado como cuartel militar y más tarde, por orden del Presidente Reyes, se destinaron las instalaciones para ser utilizadas como un hospital militar, para luego, ser adquirido por la Comunidad Salesiana. Como el espacio era demasiado grande, los salesianos deciden ofrecer en comodato por 50 años las instalaciones a favor de la Ciudad. La Corporación La Candelaria recibió el terreno y construyó un teatro con capacidad de 500 sillas y un servicio anexo de Restaurante.

Gracias a la obra del Restaurante, se encontró un Túnel con varios escalones de piedra con una profundidad de unos 3 a 4 metros, hasta llegar a un plano por debajo de la carrera 5 con dirección al colegio de Nuestra Señora de la Presentación, fundado en 1873 y vendido en 1993 al Ministerio de Relaciones Exteriores sin olvidar que fue sede de la Presidencia de la República. Existen relatos que el colegio de la Presentación estaba comunicado por un túnel con el colegio Mayor de San Bartolomé. En conclusión, se encuentran tres túneles en menos de 135 metros, casi todos lineales, a saber: del túnel ubicado en el restaurante del Camarín del Carmen se pasa por debajo de la carrera 5 para entrar al túnel del colegio de la Presentación y de allí al túnel del colegio Mayor de San Bartolomé.

Los vecinos del lugar comentaban que veían por las noches santafereñas, hombres y mujeres que entraban a la boca del túnel y que “seguramente” era para encontrarse con las personas de edificaciones vecinas; las mujeres más versadas sobre estos asuntos de los encuentros juraban que por ser construido el túnel por los militares, ellos conocían en donde terminaba el túnel, para encontrarse de noche a beber la famosa “chicha”. El comentario creciente sobre la existencia de cadáveres de mujeres y fetos encontrados en los túneles tiene una explicación sencilla para esos tiempos e incomprensibles en el presente. Como en ese sitio llamado, el Camarín del Carmen, funcionó por muchos años un hospital militar, los cadáveres y los fetos eran comprados por los constructores y maestros de obra para las casas de 2 y 3 pisos incluyendo las construcción de los túneles, porque esos cuerpos, decían ellos, dan más consistencia a los muros de adobe y paja.

Los encuentros y las aventuras en los túneles tomados como zonas de recreo, se justificaban ante la prohibición social que impedía que la mujer saliera sola por la noche por estar confinada a la casa con la única excepción de asistir a las misas, procesiones y rosarios y a las ceremonias de la Semana Santa. El escape entre semana era buscar a los túneles, a los benditos túneles.



Pendiente: superar el conflicto con el ELN

Alejo Vargas Velásquez* La semana que termina volvió a estar en los medios de comunicación pública el tema de la paz con el ELN. Inicialmente con un debate acerca de si se hubiera o no podido firmar un cese del fuego entre esta insurgencia y el gobierno de Juan Manuel Santos, en su fase final. Considero irrelevante el ejercicio con  ‘espejo retrovisor’ tendiente a  determinar el o los responsables de esta frustrada expectativa. Este será un trabajo para los historiadores.

Me parece de mayor relevancia la reflexión acerca de la insistencia que hicieron los líderes de la Delegación de Paz de la Guerrilla del ELN al Gobierno nacional, en busca del cese bilateral de hostilidades para favorecer la atención de la pandemia de la Covid-19 en los territorios. Esta reiteración pareciera ser la insistencia de los líderes de esa organización de abrir una puerta de diálogo con el actual Gobierno, lo cual es positivo, pero al tiempo no se ha dicho nada acerca de las ‘condiciones’ planteadas públicamente por el Gobierno Duque para poder iniciar conversaciones con esta insurgencia y esto es un mal mensaje, porque todo indica que ahí está el freno en la perspectiva de unas eventuales conversaciones para terminar el conflicto armado con esta guerrilla. El presidente Duque ha dicho que exige un cese unilateral de hechos de violencia, el cese de la práctica –sin duda condenable- del secuestro y la liberación de las personas secuestradas.

El ELN, por su lado, insiste en la idea de un cese bilateral de fuego y hostilidades, con lo cual pareciera estar planteando una conversación entre pares con el Estado colombiano, asunto que resulta sin duda desproporcionado. Carece de sensatez argumentar que en nuestro país exista un conflicto simétrico –es decir, entre fuerzas irregulares equiparables al Estado-, no hay duda que acá existe un conflicto entre un Estado que cuenta con legalidad y legitimidad, así haya sectores que lo cuestionen y una organización alzada en armas contra él, lo cual, por supuesto, se verá reflejado en el diseño de una mesa de conversaciones. Si el ELN no valora  de manera realista eso y actúa en consecuencia, es muy poco probable que en un plazo razonable –no sólo con este Gobierno, sino el que lo suceda- se pueda hacer realidad un proceso de conversaciones. Ahora bien, el ELN insiste mucho en la participación de la sociedad, hecho que considero no sería un obstáculo difícil de superar, es un problema metodológico al que se le puede encontrar una salida.

El gran inconveniente está asociado a la consigna que parece orientar el actuar de esta organización guerrillera en el período actual, la ‘resistencia armada’, ante la evidencia de la imposibilidad de una victoria militar, que en el fondo refleja la indefinición de esta insurgencia para la dejación de las armas y transitar hacia la acción política sin ellas, mediante un proceso de conversaciones y acuerdos con el Gobierno. Pero tomar esa decisión, superando sus debates internos es fundamental, porque de otra manera es improbable que algún Gobierno esté dispuesto a un proceso de desgaste en unas conversaciones que no tengan una direccionalidad clara y precisa. Tal parece que la actual posición del ELN de considerar las conversaciones simplemente como un ejercicio ‘exploratorio’ es algo demasiado incierto para cualquier Gobierno, así como para importantes sectores de la sociedad y por consiguiente con escasa o ninguna viabilidad.

Ojalá el ELN avance en sus reflexiones internas y valore esas posibilidades; especialmente con el riesgo existente de cada vez más enredarse en ese mar de violencias de diverso tipo, presentes en diversas regiones.

* Profesor Universidad Nacional



La iglesia clama por justicia social

Alonso Ojeda Awad La Iglesia Católica sorprende todos los días por la forma como asume el liderazgo social: Colocándose frente a los amplios sectores de población que han visto derrumbarse sus trabajos, deteriorarse sus condiciones de vida y cada día imploran una ayuda fundamental para llevar el pan diario a su casa. En el entretanto, vemos con sorpresa a un gobierno que poco le ha interesado levantar la bandera de cumplimiento a los Derechos Humanos y mas bien se prepara, en forma taimada, para asestar el golpe crucial a la familia colombiana con la ya triste y rechazada “Reforma Tributaria”.

Por estas razones merece todo nuestro respaldo y apoyo la excelente gestión que en beneficio de los sectores mas empobrecidos del Pacifico colombiano han hecho los obispos de estas olvidadas regiones y, últimamente, debemos resaltar el excelente contenido en la nueva entrevista que le concedió Monseñor Luis José Rueda, máximo conductor de la iglesia, arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, al periodista de El Tiempo, Yamid Amat.

Pandemia con el agua al cuello y sin salida

Carolina Corcho El pasado 4 de abril salió una columna en el Nuevo Siglo, escrita por el profesor de Salud Pública, Jorge Hernández, con el título “Las cuarentenas un Fracaso de la Salud Pública” (1), me propongo examinar este interesante artículo, dado que resulta muy pertinente asumir este debate en el momento en que Colombia enfrenta el tercer pico de la pandemia ocasionada por el covid-19. En la presentación descriptiva que hace el artículo se expresa que, para el caso de Bogotá el RT, que significa el número de contactos que se pueden contagiar a partir de un caso, ha estado en 0.5 durante el mes de febrero, pero se ha presentado un aumento a mediados de marzo en 6 localidades. Se reconoce que para el mes de diciembre hubo un aumento de aglomeraciones por errores gubernamentales y ciudadanos, a lo que se suma una fatiga ciudadana por las cuarentenas, y una comunicación equivocada de las autoridades gubernamentales, que se ha tornado más policiva, que en una construcción que permita comprender los riesgos de la pandemia. La columna reconoce que la estrategia PRASS del Ministerio de Salud, de Pruebas, rastreo y aislamiento selectivo y sostenible, no arrancó, no se han aumentado las pruebas PCR y antígeno de manera sostenible.

La columna aporta datos importantes como que, se deberían estar haciendo un tamizaje PCR por cada mil habitantes, y se deberían estar identificando de 5 a 20 contactos por caso, en Colombia se alcanza a dos por caso. Dice que esto debería estar liderado por las secretarías y las EPS, se reconoce citando a la Secretaría de Salud de Bogotá, que entre el 30-40% de contactos y casos identificados, no se pueden aislar por falta de condiciones socioeconómicas. La estrategia PRASS tiene un tablero de control a nivel nacional con muchas limitaciones en sus indicadores de seguimiento, pero no así mismo en las regiones.

Hasta esta parte de la columna estamos de acuerdo con el profesor, pero luego esta da un giro inesperado, en donde plantea que si todo esto se hiciera no se requerirían cuarentas que han resultado fallidas, dado que se sigue presentando el contagio al interior de los hogares. Termina concluyendo con que las cuarentenas son el fracaso de la salud pública. Y efectivamente estamos de acuerdo, con que en Colombia fracasó la salud pública ¿pero entonces qué hacemos, ante la real situación de expansión vertiginosa de la pandemia?. Allí la columna nos deja en un limbo, en una sin salida. ¿Nos resignamos entonces a la muerte, porque no hemos hecho lo que teníamos que hacer?

Efectivamente la salud pública ha fracasado en Colombia, y eso lo evidencia la pandemia, pero cuales son las causas es lo que habría que examinar. Desde el paso del primer pico el Ministerio de Salud entregó la realización pruebas y la estrategia PRASS a las EPS, que con los resultados vistos, no han hecho lo propio, desarrollar esa estrategia les implica destinar recursos para la detección, pero también asumir los costos de las incapacidades que acarrea la detección de casos y contactos que necesariamente requieren aislamiento por dos semanas; es decir, esta es la causa principal del fracaso del PRASS, luego recabar en seguir intentando resolver el problema por las misma vía por donde fracasó, que es lo que propone el escrito, es garantizar de nuevo el fracaso. Se ha propuesto que para que la estrategia PRASS funcione se deben destinar desde el Ministerio de Salud, por lo menos 4000 equipos básicos de sanidad en todo el territorio nacional, complementarios a los equipos que tienen los entes territoriales. Se debe desplegar una amplia y masiva detección de asintomáticos de alto riesgo. Esto lo debe asumir la autoridad sanitaria nacional y regional, no podemos seguir insistiendo en lo fallido, para ayer es tarde.

Respecto al problema planteado en Bogotá, de la dificultad de hacer aislamientos por condiciones socioeconómicas de la población, muchos de ellos en situación de informalidad, no basta con describirlo, esto tiene unas causa, una estructural que tiene que ver con las condiciones de inequidad y pobreza de nuestro país, y una coyuntural, es que tampoco el gobierno nacional que es quien dispone del grueso de los recursos financieros, ha hecho una destinación de gasto público social robusto para enfrentar esta pandemia, no alcanza el 5%, del PIB, siendo de los más bajos del mundo. Existe una subejecución del Fondo FOME (Fondo para la atención de la emergencia), en donde se centralizaron parte de los recursos de los entes territoriales, la plata está guardada, y no se ha respondido a las propuestas factibles de renta básica que se han presentado al Congreso de la República y al ejecutivo para enfrentar la crisis. Dicho sea de paso, que de nuevo la sociedad civil y 52 parlamentarios hemos radicado una nueva propuesta de renta básica permanente el pasado 16 de marzo en el Congreso de la República, que ojalá sea respaldada por todos los partidos políticos, la crisis humanitaria y el hambre no tienen color político.

La realidad epidemiológica que tenemos ahora, es que dada esta crisis del modelo de salud y de desarrollo, y la pobre respuesta gubernamental, sumado el negacionismo ciudadano de la pandemia, estamos ante una expansión incontrolable del virus, esa es la realidad actual. En Antioquia que se encuentra en plena crisis sanitaria, aún no se alcanza el pico, pero están llegando más pacientes en condiciones mayores de gravedad, lo que ya superó la capacidad de respuesta del sistema hospitalario de la región, que ha requerido traslados a otras regiones, además de tener pacientes en espera de una cama UCI. Las hipótesis de este nuevo comportamiento de la pandemia, es el fracaso de la estrategia PRASS que permita una detección temprana para evitar que los pacientes se compliquen, y la posibilidad de que exista una nueva variante del virus, no identificado por el pobre rastreo epidemiológico y genómico que tenemos en Colombia.

Ante esta realidad, no podemos quedarnos en la nostalgia de lo que debió funcionar y no funcionó. En este contexto, por las razones que el propio columnista expresó, el fracaso de la salud pública, pero además por las características mismas de este virus, es que las organizaciones médicas de Antioquia y la veeduría de vacunación de la región, solicitaron una cuarentena por dos semanas, que ayude a descongestionar el sistema hospitalario, a tener un respiro en donde el Ministerio de Salud debería replantear la estrategia PRASS y todo el manejo de la pandemia (2). Esto requerirá medidas urgentes de política y asistencia social, la improvisación de los últimos meses, nos está costando tener que adoptar decisiones cuando tenemos la tragedia encima. Va salir más costoso para la economía, la política negacionista de la pandemia, centrada solo en el autocuidado, que la adopción de estas medidas.

La literatura mundial con una publicación en Cochrane solicitada por la OMS (3), ha documentado con una revisión de literatura de 51 estudios realizados en el mundo, algunos observacionales y otros de simulación, dos con Covid-19, 14 en el SARS, tres en SARS y otros virus y dos en MERS, aún cuando la evidencia es limitada, pero no existe una mejor, los resultados indican de forma consistente que la cuarentena es importante para reducir la incidencia y mortalidad durante la pandemia del Covid-19, aunque no existe evidencia sobre la magnitud del efecto. Esta se recomienda en combinación con otras medidas.

En este punto en el que estamos, se recomiendan que sean totales en las regiones con indicadores que lo ameriten, dado que estamos con el agua al cuello, y no tenemos un control y un testeo suficiente que nos permita sectorizar y hacer un aislamiento selectivo. La limitación para llevar a cabo las mismas no es científica, ni que desde la salud pública no sean recomendables, es más bien política, es decir, el temor que le asiste a los gobernantes de adoptar estas medidas, lo que les implica enfrentar intereses de la economía formal e informal, que con razón se oponen a estas medidas, debido a que tampoco ha habido políticas robustas que les ayuden a solventar los déficits económicos que les ha generado la crisis, cuando los recursos existen. En este contexto, es absolutamente inaceptable, que solo se hayan ejecutado 29 de 41 billones de recursos de Fondo de Emergencias para la pandemia, y que de estas solo tenga certeza de giros por 10 billones de pesos. A esto se suma la evolución tortuga del plan de vacunación que hoy está aplicando menos de 100 mil dosis al día, cuando requerimos por lo menos 230 mil diarias.

Se pueden adoptar muchas medidas para evitar muertes que son evitables, pero esto requiere voluntad política, un reconocimiento real de la magnitud de la crisis sanitaria, y dar un giro que replantee lo que se ha hecho hasta ahora. Sin salud no hay economía, y sin vida no hay salud mental, ni mucho menos economía. Se debe plantear una economía política de la vida. La medicina y la salud pública deben estar al pleno servicio de la vida, eso me enseñó mi maestro José Félix Patiño Restrepo.

*Médica psiquiatra, presidenta Corporación Latinoamericana Sur, Vicepresidenta Federación Médica Colombiana.



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